jueves, 28 de octubre de 2021

Usar las herramientas de internet en la ESO mejora el aprendizaje














Durante los últimos años se ha producido una constante incorporación de las tecnologías a las escuelas. Profesores y estudiantes nos hemos ido acostumbrando al uso de las herramientas digitales en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

De esta manera, las variables que tradicionalmente se han relacionado con el rendimiento académico de los estudiantes ahora deben ampliarse para incluir las tecnologías. Especialmente aquellas que se corresponden con el entorno tecnológico institucional, la accesibilidad y el uso de internet. Son nuevos determinantes del rendimiento académico que inciden en el trabajo del estudiante en diferentes áreas y de diferentes formas.

Pero, realmente, ¿sabemos utilizar los recursos en línea como herramientas útiles para el aprendizaje de los estudiantes? ¿De qué manera el uso de dichos recursos condiciona su rendimiento académico?

Un estudio entre estudiantes

Para tratar de responder a ambas preguntas, desarrollamos una reciente investigación, en la cual elaboramos y aplicamos una encuesta a 1 488 estudiantes castellanoleoneses de entre 12 y 18 años que cursaban la etapa de Educación Secundaria Obligatoria. La encuesta constaba de sesenta preguntas relativas al uso que los jóvenes hacen de cinco herramientas tecnológicas: motores de búsqueda, wikis, blogs, podcasts y streaming, y mensajería instantánea; y sobre el uso que se hace de estas herramientas en las aulas durante el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Los resultados obtenidos nos permiten afirmar que las herramientas estudiadas son conocidas por prácticamente la totalidad de los estudiantes. De estas herramientas, las que más utilizan los jóvenes son los motores de búsqueda (98 %), como Google o Safari, seguido de las aplicaciones de mensajería instantánea (96 % ) como WhatsApp o Telegram, y de otras herramientas como YouTube (90 %).

¿Cómo afecta al rendimiento?

Al estudiar el uso de las herramientas digitales en las aulas durante el proceso de enseñanza y aprendizaje y su efecto en el rendimiento académico, los resultados varían según las asignaturas. En el caso de la asignatura de Ciencias, los estudiantes que usaban los recursos online presentaban un rendimiento académico mayor que aquellos que no lo usaban.

En Matemáticas eran los estudiantes que utilizaban recursos como YouTube los que mejor rendimiento presentaban. En el caso de Lengua Castellana, resultaba especialmente beneficioso para el rendimiento de los estudiantes el uso de motores de búsqueda y blogs.

En el caso de la asignatura de Lengua Extranjera Inglés, presentaban un rendimiento académico superior aquellos alumnos en cuyas aulas se trabajaba con Google y YouTube.

Mejor con internet

Los resultados obtenidos nos permiten concluir que los jóvenes utilizan estos recursos diariamente fuera de la escuela, especialmente en el hogar. Que tienen un conocimiento funcional de cada una de las herramientas, pues las seleccionan según el propósito o la finalidad, y que, independientemente de la asignatura o del recurso concreto elegido, el acceso a internet mejora el rendimiento de los alumnos en todas las asignaturas.

Al mismo tiempo, los resultados muestran que, al margen del uso de herramientas en línea, las mujeres tienen un rendimiento superior a los hombres en el ámbito lingüístico en las asignaturas de Lengua Castellana e Inglés. Además, los adolescentes más jóvenes, de doce y trece años, presentan un rendimiento superior en las cuatro asignaturas estudiadas (Ciencias, Matemáticas, Lengua Castellana e Inglés).

Youtube, la mejor

Finalmente, este estudio pone de manifiesto que el uso de las herramientas tecnológicas en las aulas afecta de forma significativa al rendimiento de los estudiantes adolescentes en las asignaturas analizadas (Ciencias, Matemáticas, Lengua Castellana e Inglés).

Ejerce una influencia positiva en las áreas de Ciencias, Lengua Castellana e Inglés, y negativa en el área de Matemáticas, con excepción de la herramienta YouTube, que parece tener efectos positivos en el rendimiento en las cuatro materias estudiadas.

Los alumnos que usan motores de búsqueda presentan un rendimiento significativamente superior en Ciencias, Lengua Castellana e Inglés. Sin embargo, en Matemáticas los alumnos que no usan ninguna de estas herramientas tecnológicas en el aula, excepto YouTube, presentan un rendimiento superior.

Estos resultados coinciden parcialmente con los obtenidos en otros estudios que ponen de manifiesto que el uso de la misma herramienta tecnológica en el aprendizaje puede tener un impacto positivo en algunas áreas y negativo en otras.

Por todo ello, la presente investigación tiene implicaciones significativas en el adecuado uso de las tecnologías en las aulas, ya que es importante que los docentes conozcamos qué, cuándo y para qué los jóvenes utilizan las tecnologías y cuáles de dichas herramientas ejercen influencias positivas en el rendimiento académico de los estudiantes adolescentes cuando son utilizadas en las aulas.The Conversation

Isabel Cantón Mayo, Profesora Emérita de Didáctica y Organización Escolar, Universidad de León y Sheila García Martín, Profesora Ayudante Doctora del Área de Didáctica y Organización Escolar, Universidad de León

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

sábado, 16 de octubre de 2021

Infancia y redes sociales

 

Hay una amplia discusión sobre cuál es la edad en la que las personas pueden tener un móvil propio desde el que podrán acceder a las redes sociales. Parece existir cierto consenso en que no tiene apenas sentido antes de los siete años, pero las cosas no están tan claras más allá de esa edad. Sin cuestionar ahora el lado positivo de esas redes, hay un lado oscuro que conviene tener muy en cuenta

Los efectos de internet sobre niños y adolescentes no parecen ser muy positivos, según indican algunos estudios y unas recientes investigaciones realizadas por The Wall Street Journal han puesto de manifiesto que Instagram es tóxico para muchas adolescentes e incluso Facebook ha admitido en documentos internos este daño. Eso es lo que reconoció implícitamente al cuando el mismo Adam Mosseri, Director de Instagram, red social que forma parte del imperio Facebook, comunicó que cambiaba los planes y dejaba de desarrollar el proyecto de un Instagram para niños. Eso sí, no lo abandonaba del todo y solo esperaba a que el nuevo proyecto garantizara un control parental del uso de esa nueva oferta.



Imagen BBC
Imagen BBC

Uno de los riesgos importantes era favorecer la vulnerabilidad de los menores antes las actuaciones fraudulentes de personas adultas que podrían crear perfiles falsos con el objetivo de manipular y abusar de esos menores. En absoluto está claro que Facebook pueda proteger a los niños de esos riesgos. Ya tenía antecedentes en este sentido, pues es un lugar en el que resulta sencillo ofrecer contenido para pedófilos; en 2019 se descubrió una red de tráfico de personas descubierta operaba a través de Instagram.

Este es un problema muy serio, pero no es el único. También parece estar claro que el nivel madurativo en la infancia hace difícil que las personas de esa edad puedan usar adecuadamente las redes sociales. Ya hay experiencia acumulada, puesto que en 2017 lanzó el Facebook para niños entre seis y doce años, red que tiene millones de seguidores en todo el mundo. Bien pronto, muchos pediatras y educadores avisaron de que esa red era nociva para el proceso de maduración de los niños y que incrementa los riesgos de obsesión, ansiedad y depresión. Según estos profesionales, el problema de fondo estaba en que, entre los seis y los trece años «no son lo suficientemente mayores como para comprender las complejidades de las relaciones en internet, que a menudo llevan a malentendidos y conflictos incluso entre usuarios de más edad».

Movil PICTURE ALLIANCE

Esa es una acusación que repiten en estos momentos los fiscales que han enviado una carta Mark Zuckerberg en la que señalan precisamente que esos son los problemas serios que tiene el acceso a las redes de menores de edad lo que sigue es casi cita textual de ese documento

·         En primer lugar, la investigación demuestra cada vez más que las redes sociales pueden ser perjudiciales para el bienestar físico, emocional y mental de los niños.

·         Instagram explota el miedo de los jóvenes a perderse y el deseo de aprobación de sus compañeros para alentar a los niños y adolescentes a revisar constantemente sus dispositivos y compartir fotos con sus seguidores.

·         Los menores no están equipados para manejar la gama de desafíos que conlleva tener una cuenta de Instagram. Los niños no tienen una comprensión desarrollada de la privacidad. No les resulta nada sencillo distinguir los contenidos apropiaos ni la permanencia de la información que publican.

·         Pueden incrementar las alarmantes tasas de acoso cibernético entre los niños

En nuestras dos entradas anteriores hemos compartido ideas para orientar una familiarización adecuada de los menores con las redes y con las TIC en general. Esa es la tarea prioritaria del profesorado.